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No hay lugar para las flores: el lago más grande de El Salvador inundado por la basura

Un caballo vadea un mar de botellas de plástico, latas y lodo verde que llena el lago de agua dulce más grande de El Salvador, imágenes crudas que muestran cómo una fuente clave de agua potable se descuida incluso cuando las preocupaciones ambientales globales están en aumento.

Conocido localmente como Suchitlan, que significa «lugar de flores» en la lengua indígena náhuatl, el ecosistema del embalse Cerrón Grande es el hogar de peces nativos, aves acuáticas y mamíferos como pumas y ocelotes.

Un sitio protegido en papel, en realidad es uno de los cuerpos de agua más contaminados de América Central.

La incapacidad del gobierno para controlar los desechos que inundan el embalse clave se produce cuando los líderes mundiales se reunieron en Egipto la semana pasada para debatir las prioridades ambientales en la cumbre climática COP27.

En Suchitlán, las mujeres que navegaban en botes desvencijados trabajaban desde el amanecer para eliminar la basura que sofocaba el lago, pero después de una breve campaña de limpieza, el gobierno recortó su presupuesto para los trabajadores y el esfuerzo ha sido abandonado durante semanas.

La creciente basura del embalse proviene del río Lempa, que fluye desde las tierras altas de Guatemala a través de la vecina Honduras, antes de establecerse en Cerrón Grande, ubicado al pie de la presa hidroeléctrica más grande de El Salvador.

Los desechos no tratados de la capital salvadoreña también son arrastrados por el río Acelhuate antes de llegar al Lempa, acumulando aún más basura.

Las autoridades de la cercana ciudad de Potonico, la más afectada por los desechos, dicen que si bien las personas que viven allí no son responsables del agua contaminada, su salud y medios de vida están pagando el precio.

Alrededor de una quinta parte de la basura producida en el pequeño país centroamericano no se procesa correctamente, según datos del Ministerio de Medio Ambiente, lo que significa que unas 845 toneladas de desechos se lavan diariamente en ríos, lagos y playas.

El Salvador es una de las naciones más pobres de América Latina. Su popular presidente Nayib Bukele se ha centrado en gran medida en reunir a presuntos miembros de pandillas e impulsar la economía con unacontrovertida apuestapor la minería de bitcoin impulsada por volcanes, que hasta ahora ha mostrado pocos resultados.

Reporte de José Cabezas; Escrito por Sarah Morland; Editado por David Alire Garcia y Josie Kao

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