Turismo

MENDOZA: Vacaciones de invierno, qué ofrece la provincia a mendocinos y visitantes

Hospedarse en posadas o alojamientos temáticos, almorzar en bodegas, visitar sus galerías de arte, recorrer viñedos en bicicleta, o hasta simplemente visitarlas para descubrir los secretos de la elaboración del vino forman parte de algunas de las tantas experiencias enoturísticas que pueden disfrutarse.

Mendoza se prepara para vivir un receso invernal auspicioso con sus atractivos naturales, la nieve y las montañas, sumando a su variada oferta cultural y gastronómica el vino y las bodegas, que convocan al visitante a sumar experiencias de enoturismo.

Así, la variada oferta hotelera, gastronómica, cultural, enoturística y de alta montaña conforman un multidestino atractivo para todo tipo de visitantes en esta temporada.

Muchos de los turistas que llegan a la provincia eligen hospedarse en la ciudad capital y desde allí parten hacia la montaña, a los caminos del vino y al resto de las regiones, con sus diversos atractivos.

En la ciudad de Mendoza, con sus calles arboladas y espacios verdes, se puede disfrutar de la noche mendocina, llena de bares y restaurantes que ofrecen desde comida internacional hasta platos típicos con la más variada carta de vinos del país, además de visitar centros culturales y teatros.

Hay un circuito para cada gusto, como el del Área Fundacional; iglesias, museos, centros culturales, parques como el General San Martín y Parque Central, y lugares históricos como el Cerro de la Gloria, con su imponente monumento al Ejército de Los Andes .

Además, museos y diversos sitios recuerdan el paso del general José de San Martín por territorio mendocino, entre los que se encuentran el Museo de Sitio y Centro de Interpretación «Casa de San Martín», que se integra al Circuito Sanmartiniano.

La plaza Independencia ofrece espectáculos de «aguas danzantes» en su fuente principal y además de poseer una importante feria de artesanías alberga en su interior al Museo Municipal de Arte Moderno y el Teatro Julio Quintanilla, reinaugurados en el año pasado tras obras de remodelación.

Ya en el centro oeste de la Argentina, donde se encuentra el Aconcagua, el pico más alto de América, y con la inmensa cordillera como marco majestuoso, los centros de esquí y los parques de nieve reciben a turistas de todas partes, desde avezados y exigentes esquiadores, hasta quienes simplemente buscan compartir en familia y divertirse con el blanco manto.

Entre las opciones de nieve se destacan, al sur de la provincia, el gran complejo de esquí de Las Leñas, y más al norte el parque de nieves Los Puquios, ubicado a 180 kilómetros de la ciudad capital de Mendoza, que inauguraron oficialmente su temporada invernal el pasado 17 de junio.

El circuito de precordillera y alta montaña en el noroeste provincial alberga parajes como Cacheuta, el valle de Potrerillos, ideal para los amantes de la aventura y la naturaleza, y continuado hacia la alta montaña el Valle de Uspallata y el Puente del Inca, puente natural que sorprende por su formación geológica y sus colores, a la vera de la ruta internacional que comunica con Chile.

También el termalismo suma sus adeptos en Mendoza en un entorno majestuoso, donde el río Mendoza surca las laderas montañosas y se conjuga con el agua termal en la zona de Cacheuta, que cuenta con un hotel y spa termal y un parque de agua termal, ubicados a 40 kilómetros de la Ciudad de Mendoza.

Más al sur, a 45 kilómetros de la ciudad de Malargüe, el Valle de Los Molles cuenta con un importante complejo termal que fue el primer atractivo de esa ciudad mendocina y dispone de infraestructura hotelera y gastronómica y baños termales en dos variedades terapéuticas: piletas sulfurosas y piletas ferrosas.

Por supuesto, el producto insignia de la provincia es el vino que, enmarcado por la belleza de los paisajes, con sus viñedos, acequias, arboledas, olivares, cerros, ríos y montañas, ofrece decenas de bodegas abiertas al turismo con las más diversas opciones para recorrerlas y disfrutarlas.

Hospedarse en posadas o alojamientos temáticos, almorzar en bodegas, visitar sus galerías de arte, recorrer viñedos en bicicleta, o hasta simplemente visitarlas para descubrir los secretos de la elaboración del vino forman parte de algunas de las tantas experiencias enoturísticas que pueden disfrutarse.

Mendoza cuenta con muy buena infraestructura hotelera que abarca campings, cabañas, hostels, y hoteles de 3,4 y 5 estrellas.

La provincia se divide en diferentes regiones, como el Gran Mendoza, una aglomeración urbana compuesta por los departamentos de Ciudad de Mendoza, Godoy Cruz, Las Heras, Guaymallén, Maipú y Luján de Cuyo, y más al norte el departamento de Lavalle, donde se aprecia el contraste de paisajes entre el oasis y grandes espacios áridos vivos y ondulantes dunas de arena.

Por su parte, la zona Centro incluye los circuitos vinculados al Valle de Uco y Cordón del Plata, que abarca los departamentos de Tupungato, Tunuyán y San Carlos, con gran presencia de bodegas al pie de la Cordillera.

La región Este abarca fincas, chacras y viñedos en los departamentos de Santa Rosa, La Paz, San Martín, Junín y Rivadavia.

El Sur incluye a General Alvear; San Rafael (con los circuitos del Atuel y Diamante y su villa turística de El Nihuil) y Malargüe, famoso por valle de Las Leñas, entre muchos otros atractivos turísticos.

Esta zona alberga escenarios propicios para disfrutar de la aventura a pleno practicando escalada, tirolesa, mountain bike y ski, entre otras actividades.

 

Fuente: Télam

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