Gastronomia

Salchichas o longanizas al vino. Receta fácil y sabrosa

Ingredientes
16 salchichas o longanizas frescas (4 por persona)
1 cebolla grande o 2 medianas
3 dientes de ajo
1 pimiento rojo
1/2 l. de vino blanco aromático (en mi caso un albariño gallego)
Aceite de oliva virgen extra (el justo para sofreír los vegetales y un chorrito para las patatas)
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
6 patatas grandes
Opcional, perejil fresco picado para decorar

Cómo preparar salchichas o longanizas al vino. Cuando era pequeño esta era una de las recetas de carne que solía pedirle a mi madre para comer en un día especial. Una receta que rivalizaba con el pollo al ajillo, ahora las preparo yo en casa.

Os estoy hablando de las salchichas blancas y frescas al vino blanco, con su cebolla bien pochadita en una salsa espesa perfecta para mojar pan. Esta receta es muy sencilla y sólo os llevará 20 minutos de preparación. Así que no tenéis excusas para no hacerla uno de esos días que no apetece cocinar al llegar a casa.

Un guiso súper fácil en el que no hace falta que seas un cocinillas experimentado. Siguiendo el paso a paso y con una buena materia prima tienes un plato muy completo para chuparte los dedos. El acompañamiento os lo dejo a vuestra elección, los niños preferirán patatas fritas, pero también combina con puré de patata bien cremoso o un arroz blanco.

Preparación de las salchichas al vino
Picamos la cebolla y el pimiento rojo en cuadraditos pequeños, muy finos, para que se nos deshagan en la cocción y ayuden a espesar la salsa.

Pelamos los ajos, a mi me gusta darles un golpe seco sin llegar a romperlos, para que se quiebren un poco y den más sabor. Si no os gusta encontrarlos en el plato, cortadlos en rodajas finas o bien picaditos. Reservamos.

En una sartén grande añadimos un poco de aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla y el pimiento rojo. Cuando veamos que están blanditos (unos 5 minutos), añadimos los ajos y las salchichas que previamente hemos pinchado con un tenedor.

Cocinamos todo a fuego medio. En cuanto veamos que las salchichas blanquean les damos la vuelta para que se frían por los dos lados. Salpimentamos. Añadimos el vino blanco que debe cubrir totalmente las salchichas. Le damos caña al fuego, lo ponemos al máximo, y cuando comience a hervir bajamos a la mitad la temperatura. El sabor de esta receta tan sencilla reside en el vino blanco y las salchichas, así que emplead ingredientes de calidad.

Probamos de sal por si fuese necesario añadir un poquito más. Cuando se evapore el alcohol del vino, arañamos el fondo de la sartén con una cuchara de madera. Así conseguimos arrastrar los jugos que haya soltado la salchicha. Si vemos que no queda nada de líquido podemos añadir un poco de agua, sólo un poquito, porque tiene que quedar una salsa muy densa.

Preparación de las patatas al micro
Podéis ver nuestra receta de patatas al micro en el blog, pero os explicamos al detalle también en esta receta. Pelamos las patatas y cortamos en trocitos cuadrados no muy grandes.

En un recipiente apto para cocinar al microondas (cuenco o bandeja) echamos las patatas, el aceite de oliva virgen extra, las pimientas y sal.

Removemos todo con un cucharón o con las manos para mezclar todo bien y que se junten los ingredientes.

Metemos al micro durante 15-16 minutos a máxima temperatura. El recipiente debe estar cubierto por la tapa del micro. Pues va a salir bastante agua que sueltan las patatas en la cocción.

Recordad que si hacéis más o menos patatas de las que he indicado tenéis que variar ligeramente el tiempo de preparación en el micro. Cada 5 minutos sacamos el recipiente del micro con cuidado de no quemarnos.

Removemos con el cucharón para que se hagan uniformemente. De igual manera vamos pinchando para ver como están ya que según el tipo de patata pueden hacerse antes.

Presentación final de las salchichas al vino
Si notamos que la patata al pincharla no está dura podemos sacarlas. Probad para ver si están en su punto. Una vez hechas, dejamos reposar unos 5 minutos antes de servir en el plato.

Recordar que podemos tunearlas con las especias que más nos gusten.

Servimos las salchichas bien calientes con las patatas a un lado, simplemente deliciosas. Recordad que esta receta gana de un día para otro, porque se asienta mejor la salsa , y que es perfecta para congelar (sin patatas).

Curiosidades sobre las salchichas
Las salchichas blancas, salchichas de carnicero o longanizas se hacen con carne de cerdo fresca (75% carne magra de cerdo, 15% panceta, 10% tocino).

El vocablo “salchicha” se origina del Latín “salsus”, salteado o salado.

El cristianismo desaprobó su consumo y fueron prohibidas en todo el Imperio Romano pero los ciudadanos no se resignaron y se inició el contrabando de inocentes salchichas.

Se extendieron rápidamente por toda Europa, donde se hacen populares en celebraciones lúdico festivas.

Si alguno de estos pueblos europeos es famoso por las salchichas es el alemán, en Fráncfort del Meno este tipo de embutido se conoce desde el siglo XIII y acabó siendo denominado frankfurters, nombre por el que se conoce en la actualidad en todo el mundo.

 

Fuente: recetasderechupete.com

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