Turismo

Punta Villarino, un diamante en bruto en la costa rionegrina

Cerca del puerto de San Antonio Este, Punta Villarino es una playa escondida para conocer.

La provincia de Río Negro nos acostumbró en los últimos años a las playas paradisíacas sobre el mar Argentino. Al boom de Las Grutas en el siglo XX se fueron sumando otros balnearios como Playas Doradas, Punta Perdices o Bahía Creek y, en el último tiempo, un lugar que ha ido sumando veraneantes es Punta Villarino.

En cercanías del puerto de aguas profundas de San Antonio Este, en el golfo San Matías, Punta Villarino es una playa que nos permite contemplar las aguas cristalinas y aguas más cálidas que en otros balnearios ubicados más al sur.

La playa está en dirección al Mirador Sur -a diferencia de Punta Perdices que se ubica en dirección al Mirador Norte- y tiene la particularidad de que es el único lugar de esa zona en el que podemos encontrar un apostadero de lobos marinos, por lo que es fundamental que los turistas que se acerquen hasta allí lo hagan respetando el lugar de los ejemplares, sin molestarlos ni dejar basura.

El paisaje se integra por la clásica flora de la Patagonia, el horizonte con esos atardeceres impresionantes, mezclados con los barcos de pesca artesanal, que quedan chiquitos al lado de los grandes buques que llegan al puerto de aguas profundas en busca de las frutas que se cosechan en el Alto Valle del Río Negro.

punta villarino

Una caminata es la mejor manera de llegar e instalarse en Punta Villarino. Es un tramo que va a llevar un tiempo, es cierto, pero vale la pena. Es que la caminata al principio parece ser una procesión sin destino, porque ni la dorada arena ni la colonia de lobos marinos se logran divisar.

Al seguir caminando hasta donde se dibuja una suerte de curva, ocurre que la costa cambia. Allí se pierde la vista del muelle comienza a sentirse la tranquilidad del paisaje agreste y casi desértico de un lugar que nos invita a disfrutar en paz. A medidas que avanzamos, las conchillas van desapareciendo para dar lugar a la arena que brilla con el sol y hace una combinación perfecta con el mar.

Los lobos, en tanto, están descansando y de vez en cuando se dirigen hacia el agua, tranquilos, porque ellos también merecen darse un buen chapuzón. En un futuro, cuando más gente llegue hasta Punta Villarino, que no los moleste va a ser fundamental para que la playa pueda seguir siendo visitada y el humano no meta mano en la naturaleza. Es por eso que los ejemplares están protegidos por guardias ambientales, para garantizar que no se los moleste y evitar que la gente se acerque demasiado.

punta villarino

No esperes, en este balneario, algún parador o sombras bajo al menos un arbusto pequeño. Se trata de una playa patagónica en su máxima expresión. Por eso hay que tener todos los recaudos para que el sol no haga estragos en la piel e ir con una buena dotación de protector solar.

Los pescadores también encuentran en Punta Villarino un lugar ideal para pasar el día en busca de algún premio mayor para llevar a la parrilla con la familia o los amigos.

La playa espera, el mar nos llama a disfrutar. Los balnearios rionegrinos siguen siendo un paraíso por descubrir y no dejan de sorprendernos, sobre todo a aquellos que buscan verdadera tranquilidad en las vacaciones y se cansaron de las aglomeraciones de gente en los lugares más populares de la costa patagónica. Punta Villarino es uno de estos nuevos paraísos que aún son poco conocidos, pero que más temprano que tarde comenzarán a verse concurridos por quienes buscan zambullirse en la paz y la tranquilidad del sur argentino.

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