Mundo

Plan multimillonario para gasto miltar

El gobierno británico lanzó un programa multimillonario de gasto militar adicional, como no se vio en 30 años, para proteger «la seguridad de los británicos», compartir más «responsabilidades globales con los aliados de la OTAN» y «extender la influencia del Reino Unido» después del Brexit.
Todo eso, consideró el premier británico Boris Johnson, en un mundo «nunca tan peligroso e intensamente competitivo desde la Guerra Fría».
Johnson también prometió una lluvia de libras tanto para «modernizar» los arsenales convencionales y los elementos de disuasión nuclear, como para afrontar con «tecnología de vanguardia» los nuevos desafíos de la ciberdefensa, la competencia espacial y de inteligencia artificial aplicada al aparato de guerra.
El anuncio lo hizo frente a la Cámara de los Comunes, con un primer ministro «tory» obligado a conectarse por video a raíz del aislamiento impuesto por el Covid-19, pero aún decidido a tratar de devolver el brillo a la imagen de su gobierno a pesar de las disputas internas, la polémica por la emergencia del coronavirus, y las incógnitas sobre las cruciales negociaciones con la UE para las relaciones futuras.
En el plan hay 16,5 mil millones repartidos en 4 años que se sumarán a los 24,1 previstos en el mismo período de tiempo como un aumento básico del presupuesto de las Fuerzas Armadas en un 0,5% superior a la inflación: hasta un total de más de 40 mil millones adicionales y una suma final estimada entre ahora y 2024 en 190 mil millones de libras (212 mil millones de euros), o el 2,2% del PIB.
Una cuota de más del 2% solicitada por la Alianza Atlántica a todos los Estados miembros y destinada a consolidar tanto la primacía europea del Reino Unido como su segundo lugar detrás de Estados Unidos sólo en el número absoluto de asignaciones de defensa entre los socios de la OTAN.
No sin la perspectiva paralela de estimular 40.000 puestos de trabajo gracias a las órdenes militares, desde la construcción naval hasta la industria aeroespacial.
Para el premier, la necesidad es la de «frenar el declive» y la posibilidad de defender los intereses y valores del Reino así como del tablero de ajedrez occidental en una realidad en la que – siguiendo su narrativa – hay «enemigos» (no mencionados abiertamente, pero entre que parece obvio evocar el perfil entre otros de China o Rusia) que conspiran «de una manera cada vez más sofisticada, incluso en el ciberespacio».
«Tomé la decisión» de poner en marcha este programa «generacional», trascendental, «de cara a la pandemia ya que el sector de defensa es una prioridad», proclamó el premier a los diputados, enumerando entre los distintos proyectos en pocas palabras la creación de una agencia militar ad hoc que se ocupará de la inteligencia artificial, el desarrollo de una Fuerza Cibernética Nacional, el establecimiento de una nueva estructura de comando de las Fuerzas Espaciales encargadas de lanzar un primer cohete portador en 2022.
Limitarnos a «esperar lo mejor» frente a las amenazas del «terrorismo» o de los «estados hostiles» no es una opción prudente, sostuvo Johnson.
Mientras tanto, no duda en rechazar la retirada de Afganistán anunciada por su amigo, el presidente saliente Donald Trump, reservándose el derecho a discutir la seguridad de ese país y el futuro de los contingentes británicos en otras áreas de conflicto con los nuevos «amigos estadounidenses de la administración electa» de Joe Biden.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *