Mundo

España, 60% de las muertes son ancianos

MADRID, Seis de cada 10 fallecidos en España en la última semana por coronavirus son ancianos que residían en geriátricos, informó hoy la emisora Cadena Ser.

Un total de 760 ancianos fallecieron en el país en la última semana.

El porcentaje de ancianos que murieron en residencias empeoró en la última semana, pues en los últimos meses era del 40%, y la semana pasada subió al 60%.

Las residencias de ancianos vuelven así a ser focos de contagios, al igual que en la primera ola de la pandemia del coronavirus.

Hasta el 23 de junio fallecieron en España en geriátricos 20.268 personas, lo que supuso entre un 47% y un 50% del total de las muertes.

En toda España hay 5.457 geriátricos donde viven cerca de 360.000 ancianos.

La cifra de fallecidos de ancianos puede seguir aumentando pues actualmente en geriátricos españoles cerca de 11.000 mayores tienen el virus.

Además, al menos 3.124 trabajadores de residencias están contagiados.

La tasa de mortalidad del coronavirus en mayores de 80 años es del 10%, según el ministerio de Sanidad.

Las primeras vacunas irán destinadas en España a los ancianos de las residencias, según informa hoy el diario ABC.

Los otros sectores prioritarios son las personas que cuidan a los mayores en los geriátricos, además de médicos y enfermeros. Después serán vacunados los mayores que viven en sus domicilios y los enfermos crónicos.

El Círculo empresarial de atención a la dependencia (CEAP) denunció que actualmente medidas básicas como que los gobiernos regionales faciliten PCR y test antígenos a las residencias no se están produciendo.

Además, alertó del deterioro físico y cognitivo que están sufriendo los mayores al haberse suspendido o disminuido las visitas de familiares a las residencias.

El 79% de los mayores que viven en residencias tienen más de 80 años.

El 65% sufre demencia y un 17% padece insuficiencia respiratoria.

Josefina Fernández, la responsable de la mayor red de residencias de ancianos de España, DomusVi, dijo hoy que en la primera ola los geriátricos «no fueron causantes de la situación sino víctimas de la pandemia y de los graves errores de gestión» del gobierno central.

Según ella, el ejecutivo español demoró su reacción ante el virus, pues «nadie alcanza a comprender por qué no se pensó en proteger con la máxima celeridad a los mayores».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.