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Fútbol Argentino: El Camp-Gate: ¿cómo llegó River a jugar en Independiente?

¿Cuándo se eligió el Camp como sede? ¿Qué pasó en los últimos dos meses? ¿Por qué AFA pasó de decir que no a aceptar? ¿Y Liga?  Cómo se gestó el tironeo que trasciende a River-Banfield.

El conflicto que se generó a partir de la solicitud de River de jugar en su complejo de entrenamientos de Ezeiza tiene un punto cero. Una génesis a partir de la cual fueron sumándose capítulos cada vez más nutridos de idas, vueltas, comunicados, charlas en ámbitos extra futbolísticos y rosca. Mucha rosca y una definición: se jugará en Independiente. Ahora, ¿cuándo comenzó todo? ¿Y cuáles fueron los hechos que llevaron a este vodevilesco e incierto panorama?

3 de agosto. River está evaluando jugar en Ezeiza sus partidos del medio local puesto que tiene el Monumental en refacciones.

16 de septiembre. “Hay una alternativa cierta que es jugar en Ezeiza”, confirmaba Jorge Brito, el vicepresidente 1° de River, al recorrer las obras en el Liberti.

16 de octubre. Se sortea la Copa de la Liga Profesional de Fútbol y Luis Silva, gerente de competiciones de la AFA, rechaza públicamente la idea. Ese mismo día sale un comunicado conjunto e histórico de River y Boca quejándose por la disolución del contrato con Fox Sports.

17 de octubre. River reconoce, puertas adentro, que el contexto no lo ayuda. Incluso se evalúa jugar en Independiente, su sede de la Libertadores. Sienten en Núñez que todo obedece a un pase de facturas por la postura sobre los derechos internacionales de TV, el rechazo a la ruptura con Fox y las quejas por el formato del torneo.

19 de octubre. Gallardo, a quien se presumía enojado, elude el tema: “No tengo información oficial”. Se está comenzando a torcer el panorama.

El Monumental se encuentra en obra: recién estará a disposición en 2021.

20 de octubre. River filtra un render de cómo quedaría el River Camp con las remodelaciones que prevé: lonas en los alrededores, mangrullos para la televisión y una cabina tubular bien amplia para la transmisión oficial. El optimismo renace.

22 de octubre. Desde la Liga Profesional le confirman a Olé que el tema queda en manos de la Comisión de Estadios de AFA. Nadur ya se anticipa y advierte que, si es necesario, el Ducó queda a disposición.

23 de octubre. Reunión privada. D’Onofrio y Tapia se juntan en un restaurant. El presidente de AFA le da el OK al de River respecto a mudarse al Camp quedando implícito que desde Núñez relajarán su postura contra el tema TV y formato de campeonato.

25 de octubre. Es tapa de Olé: hay respaldo de AFA y aval de la televisión para que se juegue en Ezeiza. Queda pendiente una prueba de cámaras y luces. Banfield evalúa pedir una visita para conocer las instalaciones y programar la logística.

26 de octubre. Cristian Malaspina, vice de la Liga Profesional, cruza a River públicamente. También lo hace Gabriel Pellegrino:»Para jerarquizar me gustaría ver a River en un estadio».

27 de octubre. Mientras Javier Sanguinetti, DT de Banfield, admite que «si las condiciones están dadas» acepta ir al Camp, a Ezeiza llegan las estructuras tubulares para instalar la cabina y también los mangrullos para las cámaras.

28 de octubre. Cumbre importante en AFA entre D’Onofrio, Ameal y Tapia, quien confirma que visitará el Camp respaldando políticamente la postura de River. La foto tiene peso propio: es el acercamiento final de River y Boca a Viamonte. En Ezeiza, en tanto, siguen preparando el terreno: llega la cabina de transmisión. Las cámaras testean las luces del predio: se detecta un rebote incómodo para las tomas y pide corregir la iluminación reorientando algunos focos.

Tapia, D'Onofrio y Ameal, juntos en Viamonte. Una foto que tiene peso propio.

29 de octubre. Primicia de Olé: se evalúa la disolución de la Liga Profesional. Se quiere terminar con el doble comando buscándose que exista un órgano único que rija el fútbol. Tapia recorre el Camp junto con D’Onofrio: ambos dan por sentado que se jugará allí.

30 de octubre. Plantazo de la Liga. Desde Puerto Madero amagan con enviar un comunicado rechazando al Camp, pero se arrepienten cerca de la medianoche. La Policía de Ezeiza recorre el predio y se comienza a diseñar un operativo con 200 policías más seguridad privada, aunque la Aprevide no aparece incluso cuando el club dice haber presentado todos los pedidos. La intendencia de Ezeiza habilita provisoriamente el complejo para el partido mientras que en Banfield reciben un llamado alertando la posibilidad de intercambiar sedes para ganar tiempo y resolver el problema durante la semana.

31 de octubre. La Aprevide da el OK post inspección, aun cuando desde Liga le comunicaron previamente que no aceptaban que fuera sede del encuentro. Confirmado el aval de la Agencia de Prevención, LPF le envía a River el comunicado de rechazo al Camp, que posteriormente hace público: insta al club a elegir otro estadio antes de las 20. Russo, voz de peso en AFA, pide que «se admita una excepción con el Camp». En Núñez no admiten otra sede y lo ponen por escrito, pidiendo que sea AFA la que resuelva. A última hora, fue la Liga -con anuencia de Tapia- la que resolvió postergar el partido hasta el martes, dándole un día más a River para que elija adonde jugar. Pero no habilita el Camp.

1 de noviembre. River acelera gestiones y toma la decisión de jugar en Independiente. Liga recibe el comunicado alrededor de las 19.30: se acepta aunque en disconformidad la decisión tomada el domingo. La primera fecha se juega en Avellaneda. Pero la rosca sigue.

Continuará…

 

Fuente: Olé.com

 

 

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